DECRETO PAPAL
SOBRE LA CELEBRACIÓN DE LA
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2027
EN LA ARQUIDIOCESIS DE SAN JOSÉ
INNOCENTIVS, EPISCOPUS,
SERVUS SERVORUM DEI
SERVUS SERVORUM DEI
A todos los hermanos que peregrinan en la Comunidad Católica, sacerdotes, religiosos, religiosas y todos aquellos que, unidos en la fe, forman parte del Pueblo de Dios, salud, paz y bendición apostólica.
"Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos" (Mt 28,19).
Con estas palabras de Nuestro Señor Jesucristo, confiadas a los Apóstoles después de su Resurrección, la Iglesia ha recibido el mandato de anunciar el Evangelio a todos los pueblos y de conducir a cada generación al encuentro vivo con Cristo. Y entre aquellos a quienes de manera particular debemos acompañar se encuentran los jóvenes, esperanza presente y futura de la Iglesia.
La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) constituye, por ello, un tiempo privilegiado de gracia, encuentro, comunión y misión. En ella, jóvenes provenientes de las distintas Iglesias particulares se reúnen para confesar una misma fe, celebrar los misterios de nuestra salvación y caminar juntos hacia Cristo, que permanece siempre en medio de su Iglesia.
Como dice el Salmista: "¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales" (Sal 122,1-2).
Durante Nuestra Visita Apostólica a la Iglesia de San José, movidos por el deseo de que nuestra comunidad experimente nuevamente esta gracia de comunión y de encuentro, anunciamos públicamente que la ciudad de San José sería la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud del año 2027 - JMJ 2027 SAN JOSE.
Considerando ahora oportuno confirmar solemnemente aquel anuncio y establecer las disposiciones necesarias para su preparación, después de haber invocado la asistencia del Espíritu Santo y confiando en la intercesión de la Santísima Virgen María, por Nuestra Autoridad Apostólica decretamos y establecemos cuanto sigue:
I. DE LA SEDE DE LA JORNADA
Art. 1. Confirmamos y establecemos la ciudad de San José como sede de la Jornada Mundial de la Juventud del año 2027.
Art. 2. La celebración será un acontecimiento de toda la Comunidad Católica, en el cual los jóvenes, acompañados por sus pastores, podrán reunirse para celebrar la fe, fortalecer la comunión eclesial y anunciar con renovado ardor a Jesucristo.
Art. 3. Confiamos especialmente a la Arquidiócesis de San José la acogida de los peregrinos y la preparación de las celebraciones y actividades que integrarán esta Jornada, en comunión con la Sede Apostólica.
II. DEL COMITÉ ORGANIZADOR
Art. 4. Queda constituido el Comité Organizador Local de la Jornada Mundial de la Juventud San José 2027, que tendrá como misión preparar, coordinar y llevar a cabo los trabajos necesarios para la celebración de la Jornada.
Art. 5. El Comité Organizador Local estará constituido bajo la responsabilidad de la Arquidiócesis de San José, en colaboración con los organismos de la Sede Apostólica que por Nosotros sean designados.
Art. 6. Corresponde al Comité Organizador Local preparar el programa de la Jornada, coordinar sus celebraciones litúrgicas y pastorales, organizar la acogida de los peregrinos y disponer cuanto sea necesario para que este encuentro se desarrolle dignamente y en espíritu de comunión.
III. DE LA PRESIDENCIA
Art. 7. Nombramos como Presidente del Comité Organizador Local de la Jornada Mundial de la Juventud San José 2027 a:
S.E. Mons. Uriel Cardenal García - Arzobispo de San José.
A él confiamos la responsabilidad de presidir y coordinar los trabajos preparatorios, procurando que toda iniciativa se encuentre orientada al encuentro con Cristo y al servicio de los jóvenes.
"El que quiera ser primero, que sea vuestro servidor" (Mt 20,27).
Con este espíritu de servicio deberá ejercerse toda responsabilidad dentro de la preparación de la Jornada.
IV. DE LA COLABORACIÓN DE LA SEDE APOSTÓLICA
Art. 8. El Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos acompañará la preparación de la Jornada en aquello que corresponda a la comunión eclesial, la fraternidad y la unidad entre los hermanos.
Art. 9. El Dicasterio para las Comunicaciones colaborará en la difusión de la Jornada, en las comunicaciones oficiales y en la transmisión de sus principales acontecimientos, procurando que su mensaje llegue a toda la Comunidad Católica.
Art. 10. Ambos Dicasterios trabajarán en comunión con la Arquidiócesis de San José y con el Comité Organizador Local, manteniendo la debida coordinación con la Sede Apostólica.
V. DEL ESPÍRITU DE LA JORNADA
Art. 11. Deseamos que la Jornada Mundial de la Juventud 2027 sea, ante todo, un encuentro de los jóvenes con Jesucristo.
Que puedan experimentar aquello que el Señor prometió a sus discípulos: "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos" (Mt 28,20).
Que ningún joven que llegue a San José encuentre solamente una celebración, sino una Iglesia que acoge, escucha, acompaña y anuncia; una Iglesia capaz de decir junto con el Apóstol: "Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí" (Ga 2,20).
VI. DE LA CONFIRMACIÓN DEL ANUNCIO
Art. 12. Por medio de las presentes Letras, confirmamos solemnemente el anuncio realizado durante Nuestra Visita Apostólica a San José, mediante el cual comunicamos nuestra decisión de establecer dicha ciudad como sede de la Jornada Mundial de la Juventud del año 2027.
Art. 13. En consecuencia, desde la promulgación del presente Decreto, queda oficialmente establecida la Jornada Mundial de la Juventud San José 2027, cuya preparación deberá comenzar bajo la responsabilidad del Comité Organizador Local y en comunión con la Sede Apostólica.
VII. DISPOSICIÓN FINAL
Art. 14. Exhortamos a todos los hermanos de nuestra Comunidad Católica a acompañar desde ahora esta Jornada con la oración, para que el Señor conceda abundantes frutos espirituales y haga de San José un lugar de encuentro, esperanza y renovación para nuestros jóvenes.
Invocamos sobre todos la protección maternal de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia y Estrella de la evangelización, para que conduzca a nuestros jóvenes hacia su Hijo.
Y que, siguiendo las palabras del Evangelio, podamos caminar con confianza, porque "para Dios nada hay imposible" (Lc 1,37).
Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 2 de septiembre del año del Señor 2026, durante el primer año de Nuestro Pontificado.