BULA DE NOMBRAMIENTO
DEL NUEVO OBISPO TITULAR DE LA
ARQUIDIÓCESIS DE SAN PABLO APOSTOL
ARQUIDIÓCESIS DE SAN PABLO APOSTOL
INNOCENTIVS, EPISCOPUS,
SERVUS SERVORUM DEI
SERVUS SERVORUM DEI
Al amado hijo Cristóbal Ochoa, Presbítero incardinado en la Diócesis de Roma, salud y bendición apostólica.
Cristo Nuestro Señor, Pastor eterno de la Iglesia, quiso confiar a los Apóstoles y a sus sucesores el cuidado de su Pueblo, para que, mediante la predicación del Evangelio y la celebración de los santos misterios, todos pudieran caminar por el camino de la verdad y alcanzar la salvación.
Habiendo quedado vacante la Diócesis de San Pablo Apóstol, y considerando atentamente sus necesidades pastorales, así como tus cualidades humanas y sacerdotales, tu fidelidad a la doctrina, tu prudencia y tu espíritu de servicio, después de haber escuchado al Dicasterio para los Obispos y considerado atentamente su parecer, Nos hemos juzgado oportuno llamarte a la plenitud del ministerio episcopal.
Por tanto, en virtud de Nuestra suprema autoridad apostólica, TE ELEGIMOS Y TE NOMBRAMOS OBISPO DIOCESANO DE LA DIÓCESIS DE SAN PABLO APÓSTOL, confiándote el cuidado pastoral de aquella porción del Pueblo de Dios y otorgándote los derechos y deberes propios de este oficio según las normas del derecho de la Iglesia.
Te exhortamos, amado hijo, a que recibas este ministerio con humildad y confianza, siendo para los sacerdotes padre, para los consagrados hermano y para todos los fieles pastor cercano y servidor. Procura conservar la unidad, fortalecer la fe y hacer de la Iglesia particular que se te confía una verdadera casa de comunión y caridad.
Recuerda las palabras del Señor: "Apacienta mis ovejas" (Jn 21,17), y ejerce tu ministerio con aquel amor que nace del corazón de Cristo, procurando siempre "mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz" (Ef 4,3).
Mandamos que, una vez recibida la ordenación episcopal, tomes posesión canónica de la diócesis que ahora se te confía, conforme a las normas del derecho y a las disposiciones de esta Sede Apostólica.
Encomendamos tu ministerio a la intercesión de la Santísima Virgen María y de San Pablo Apóstol, para que el Señor te conceda fortaleza, sabiduría y fidelidad en el servicio de su Iglesia. Apóstol, para que el Señor te conceda fortaleza, sabiduría y fidelidad en el servicio de su Iglesia.