INNOCENTIVS, EPISCOPUS,
SERVUS SERVORUM DEI
A los hermanos religiosos de la Orden de los Frailes Menores, gracia, paz y bendición apostólica.
Con inmensa alegría hemos recibido la noticia de la elección del Reverendo Presbítero Fray Bruno Correa, O.F.M., como Ministro General de la Orden de los Frailes Menores. Damos gracias al Dios de toda bondad, que, por la acción constante del Espíritu Santo, continúa suscitando servidores para el bien de su Iglesia. "Que cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido" (1 Pe 4, 10). Con esta certeza, elevamos nuestra oración para que el Señor lo fortalezca con sus dones y lo sostenga en la misión que ahora asume al servicio de sus hermanos.
La elección recientemente celebrada inaugura una nueva etapa en la vida de esta amada familia religiosa, llamada a custodiar con renovado fervor el carisma legado por nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís. Quien ha sido elegido para servir a la fraternidad sabe que la autoridad en la Iglesia encuentra su verdadera grandeza en el servicio; por ello, Cristo enseñó: "El que quiera ser el primero entre ustedes, que sea el servidor de todos" (cf. Mt 20, 27). Que el nuevo Ministro General sea siempre un signo de comunión, un custodio de la fraternidad y un testigo fiel del Santo Evangelio.
Exhortamos a todos los Frailes Menores a caminar unidos en la observancia fiel del Santo Evangelio, viviendo con alegría la pobreza, la obediencia y la fraternidad que distinguen la vocación franciscana. Que la Regla, las Constituciones Generales y los Estatutos Generales, recientemente aprobados por la Sede Apostólica, sean una guía segura para la vida de la Orden. "Esfuércense por conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz" (Ef 4, 3), para que el testimonio de cada fraternidad sea siempre fuente de edificación para toda la Comunidad Católica.
Confiamos al nuevo Ministro General y a todos los hermanos de la Orden de los Frailes Menores a la maternal protección de la Bienaventurada Virgen María, de San José, Patrono de la Iglesia, y de San Francisco de Asís. Que, fortalecidos por su intercesión, perseveren en la santidad de vida y anuncien con alegría a Jesucristo, recordando siempre el mandato del Señor: "Vayan por todo el mundo y proclamen el Evangelio a toda la creación" (Mc 16, 15).
Mientras aseguramos nuestra cercanía y constante oración, impartimos de corazón al nuevo Ministro General, a todos los Frailes Menores y a quienes acompañan esta familia religiosa nuestra Bendición Apostólica, prenda de abundantes gracias celestiales y de un fecundo servicio a Cristo y a su Iglesia. Que el amor fraterno permanezca siempre entre ustedes, pues el Señor mismo nos ha enseñado que la caridad entre los hermanos es el signo visible de quienes le siguen.