
A los que lean esto, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre, y de Jesús, nuestro Señor.
Nosotros, el Dicasterio para el Clero, en cumplimiento de nuestras responsabilidades y en atención a la preservación de la unidad y disciplina en la Iglesia, tras haber considerado exhaustivamente las circunstancias y testimonios presentados, decretamos la laicización y expulsión del presbítero Andrés García.
El mencionado presbítero ha incurrido en conductas que no son aceptadas en la comunidad, desobedeciendo reiteradamente las directrices y disposiciones de sus superiores eclesiásticos y faltando al respeto debido a los obispos, minando así la comunión eclesial. Además, ha dado un testimonio público contrario a los valores y enseñanzas de un buen cristiano, poniendo en riesgo la integridad doctrinal y moral de los fieles.
"Os exhorto, hermanos, a que vigiléis a los que causan divisiones y dificultades, en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y apartaos de ellos." (Romanos 16:17)
A la luz de estos hechos, exhortamos a todos los fieles a mantenerse firmes en la fe y en la obediencia a la enseñanza de la Iglesia. No se dejen llevar por comportamientos divisivos ni por aquellos que buscan apartarse de la unidad y comunión con la Iglesia. Recordemos las palabras del apóstol Pablo: "Manteneos firmes en la fe; sed valientes y fuertes" (1 Corintios 16:13). Que nuestra comunidad permanezca unida y fiel a Cristo y a su Iglesia.
Dado en Roma, en la Ciudad del Vaticano, a día cuarto del mes de septiembre del año del Señor de dos mil veinticuatro.