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Prot. N.° DC-016/2026

La formaciรณn del discรญpulo comienza cuando aprende a escuchar la voz del Seรฑor y culmina cuando toda su vida anuncia a Cristo con fidelidad y amor.

Queridos hermanos, hoy, Cristo nos quiere hablar de la tibieza en nuestro corazรณn. Bien lo dice en la carta a Laodicea: "Conozco tus obras: no eres ni frรญo ni caliente. ¡Ojalรก fueras frรญo o caliente! Pero porque eres tibio, y no frรญo ni caliente, voy a vomitarte de mi boca" (Ap 3, 15-16). Hermanos, todo esto es muy claro. Son pocas las palabras que necesito para traerles el mensaje de Dios; sin embargo, tienen que ser muchas para que me comprendan.

Estรกs con Dios o estรกs sin Dios. Estรกs en la vida profana o en la vida de gracia. Muchos me dicen que la vida es para hacer lo que queramos. Sin embargo, no es asรญ. Y, si fuese asรญ, entonces, como dijo san Pablo: quiere decir que Cristo muriรณ inรบtilmente (Gรกl 2, 21).

Pero no es asรญ. Jesucristo se entregรณ, sufriรณ y muriรณ por nosotros. ร‰l nunca dijo: Morirรฉ para que, por mรกs cizaรฑosos, mentirosos, adรบlteros, ladrones o asesinos que sean, puedan entrar a la casa de mi Padre. Nunca lo dijo, y es porque es un Dios justo.

El Seรฑor reprende y corrige a los que ama (cf. Ap 3, 19). Te invita a la conversiรณn. El Seรฑor toca la puerta de tu corazรณn ¿lo dejarรกs entrar? ร‰l te llenarรก de gracia ese vacรญo que tienes, te quitarรก esa angustia, te darรก felicidad y tranquilidad.

Es por eso, hermanos, que tenemos que estar con Dios y no con las modas que nos alejan de ร‰l. Somos humanos imperfectos, pero no hay que darle gusto al pecado. Cristo nos llama a seguirlo plenamente a ร‰l. Nos dice que no estรก bien pecar por gusto y creer en ร‰l al mismo tiempo. El pecado es muerte, y Cristo es el camino, la verdad y la vida. Y es por eso que no estรกn juntos: muerte es muerte, y Cristo no lo es.

Como lo dijo san Ignacio de Loyola: "Ad maiorem Dei gloriam", para la mayor gloria de Dios. No dijo: "Para la mayor tibieza", sino: para la mayor gloria de Dios.

Querido hermano, es el momento: conviรฉrtete al Seรฑor, tu Dios. Corre a abrirle, porque el Seรฑor estรก tocando la puerta de tu corazรณn. No te dejes llevar por las modas y deja de ser frรญo; llรฉnate del calor del Espรญritu Santo.

Quien tenga oรญdos, que oiga este mensaje, dice el Seรฑor.

+ Rev. Pbro. Farid Fernando Quiรฑones Enrรญquez.


Dicasterio para el Clero, Ciudad del Vaticano 29 de agosto del 2026.

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