BULA DE NOMBRAMIENTO
DEL NUEVO OBISPO DIOCESANO DE LA DIOCESIS
DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
A mi amado hijo, Su Excelencia Mons. Gabriel Andrade, hasta ahora Obispo Auxiliar incardinado en la Diócesis de Roma, elegido Obispo Diocesano de la Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores, salud, paz y bendición apostólica.
«Yo soy el buen pastor; el buen pastor da la vida por las ovejas.» (Jn 10,11)
Desde sus orígenes, la Iglesia ha procurado confiar el cuidado de las Iglesias particulares a pastores que, fortalecidos por la gracia del Espíritu Santo, sean imagen de Cristo Buen Pastor y conduzcan al Pueblo de Dios con sabiduría, firmeza y caridad. El ministerio episcopal constituye un servicio de entrega generosa, mediante el cual los fieles son confirmados en la fe, alimentados con la Palabra de Dios y congregados en la unidad de la Iglesia.
Encontrándose vacante la sede episcopal de la Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores, y deseando que aquella comunidad eclesial continúe creciendo en la fidelidad al Evangelio y en la comunión con la Iglesia universal, hemos buscado diligentemente a quien pueda asumir tan noble responsabilidad. Como exhorta el Apóstol, «Revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes» (1 Pe 5,5).
Conociendo tu entrega al ministerio, tu amor por la Iglesia, tu prudencia en el ejercicio del gobierno pastoral y tu fidelidad al Sucesor de Pedro, Nos, por la autoridad apostólica que hemos recibido, te elegimos y te NOMBRAMOS OBISPO DIOCESANO DE LA DIÓCESIS DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, confiándote el cuidado de esa porción del Pueblo de Dios con todos los derechos, deberes y facultades que corresponden a este oficio según las normas del Derecho Canónico.
Recibe esta misión con corazón agradecido y espíritu de servicio. Sé para tu presbiterio un padre cercano, para los diáconos un guía prudente y para todos los fieles un pastor que anuncie con valentía el Evangelio y fortalezca la comunión eclesial. Que nunca se aparten de tu memoria las palabras del Señor: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros» (Jn 13,35).
Mandamos que tomes posesión canónica de la diócesis que hoy te confiamos conforme a las prescripciones del derecho, momento desde el cual asumirás plenamente el gobierno pastoral de esta Iglesia particular.
Exhortamos al clero, a las personas consagradas y a todos los fieles de la Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores a recibir con espíritu de fe y sincera comunión a su nuevo Obispo, colaborando con él para que esta Iglesia particular continúe siendo signo de esperanza, unidad y caridad.
Confiamos tu ministerio a la maternal protección de la Bienaventurada Virgen María, venerada bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, al patrocinio de San José y a la poderosa intercesión de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.