01 junio 2026

Mensaje Mes Junio | Hoc est Cor quod tantum amat

 MENSAJE MES DEL CORAZÓN DE JESÚS

DEL SUMO PONTIFICE
PIO
"HOT EST COR QUOD TANTUM AMAT"

A todos los amados hermanos cardenales, obispos, presbíteros, diáconos y a los fieles todos, les saludo con gracia y paz de parte de Jesucristo el Señor.

Al iniciar el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, elevamos nuestra mirada hacia aquel Corazón traspasado del que brotaron sangre y agua, signos de los sacramentos y del amor infinito con que Cristo ha amado a la humanidad.

La devoción al Corazón de Jesús nos recuerda que Dios no es indiferente a nuestras alegrías, sufrimientos y esperanzas. En el Corazón del Redentor encontramos refugio seguro, consuelo en las tribulaciones y fortaleza para perseverar en la fe. Allí descubrimos el amor que perdona, sana y llama constantemente a la conversión.

La Sagrada Escritura nos dice: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré; aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón. (Mt 11, 28-29)

Estas palabras resuenan con especial fuerza en nuestro tiempo, cuando tantas personas buscan paz para sus corazones. El Corazón de Jesús permanece abierto para todos, invitándonos a acercarnos con confianza y a dejarnos transformar por su misericordia.

Por ello, exhorto a todas las sedes catedralicias, parroquias, rectorías y santuarios de cada diócesis de nuestra comunidad a dedicar durante este mes un lugar especial de honor al Sagrado Corazón de Jesús, levantando un altar o espacio de veneración que permita a los fieles expresar su amor, elevar sus oraciones y renovar su consagración personal y comunitaria al Corazón del Salvador.

Que estos altares sean signos visibles de nuestra fe y centros de oración donde se promueva la adoración, el rezo del Santo Rosario y el Sacrificio Eucarístico del Señor.

Invito también a los sacerdotes, diáconos, religiosos a profundizar en esta espiritualidad que nos conduce al centro mismo del Evangelio: el amor de Cristo por todos los hombres.

Encomendamos este mes a la intercesión de la Santísima Virgen María, que guardó en su corazón los misterios de su Hijo y nos conduce siempre hacia Él.

Que el Sagrado Corazón de Jesús reine en nuestras parroquias, en nuestras diócesis y en el mundo entero.

Dado en Roma, junto a la tumba del Apóstol Pedro, al primer (1) día del mes de Junio del Año Santo dos mil veintiséis (2026), segundo de Nuestro pontificado.

PONTIFEX MAXIMUS