03 septiembre 2025

Mensaje Pontificio | Aniversario Comunidad

 

 PIVSEPISCOPVS,
SERVVS SERVORVM DEI


A todos mis hermanos, en Cristo, nuestro grato saludo, deseándoles paz y bendición apostólica.

A través de la historia, vivimos acontecimientos que de una manera u otra marcan nuestro caminar pastoral y espiritual; confiando en la Divina Providencia que con amor eterno acompaña a la Iglesia en todo tiempo: "yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo." (Mt  28,20).

Con alegría paternal me dirijo a cada uno de ustedes para motivarlos y animarlos a que con profunda fe y devoción celebremos juntos un nuevo aniversario de nuestra Comunidad. Esta fecha no es solo un recuerdo, sino un verdadero testimonio de la acción de Dios en medio de nosotros, que, como buen arquitecto y pastor, edifica con paciencia un templo vivo formado con las piedras de nuestra fe y la comunión fraterna.

El Evangelio nos recuerda que: “Donde dos o tres se reúnan en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” (Mt 18,20). Es esta Comunidad un espacio de encuentro con el Señor, de oración compartida, de fraternidad auténtica y de testimonio cristiano.

Este aniversario nos invita a mirar al pasado con gratitud, al presente con compromiso y al futuro con esperanza:

Gratitud, porque vemos los frutos de quienes con constancia sembraron la semilla de esta comunidad, comunidad que ha nacido por la inspiración Divina y la acción del Espíritu Santo. 

Compromiso, porque ser parte de la Iglesia significa ponerse al servicio de los demás, como recuerda el Concilio Vaticano II: “La Iglesia existe para evangelizar” (Evangelii Nuntiandi, 14). 

Esperanza, porque sabemos que lo que Dios ha comenzado en cada uno de nosotros, lo llevará a plenitud.

Queridos hijos, les exhorto a que sigamos trabajando por forjar puentes de fraternidad, caminos de reconciliación y templos de oración en sus corazones. Dejemos de lado nuestras diferencias, nuestros egoísmos, nuestros deseos de querer sobresalir; y luchemos por ser testimonio de una familia congregada en Cristo: "Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti." (Jn 17,21)Que cada obra, cada gesto y cada encuentro estén iluminados por la caridad de Cristo, fundamento sólido que nunca se derrumba.

Que la Virgen María, Madre de la Iglesia, nos acompañe en este caminar, y que bajo su manto encontremos siempre refugio y fortaleza.

Con afecto de padre y pastor, les imparto de corazón mi Bendición Apostólica, pidiendo al Señor que esta comunidad siga creciendo en unidad, fe y caridad.

Dado en Roma, Ciudad del Vaticano, junto a la tumba de San Pedro, a los tres días del mes de setiembre, del año Santo de la esperanza, 2025, primero de nuestro pontificado.

 Pivs Pp

Pontifex Maximvs