05 septiembre 2025

Bula Pontificia | Traslado Cátedra Diócesis Inmaculada

  PIVSEPISCOPVS,

SERVVS SERVORVM DEI

A todos mis hijos que peregrinan en la querida Diócesis de Inmaculada, nuestro grato saludo, deseándoles paz y bendición apostólica.

Movidos por la solicitud pastoral que nos impulsa a velar por el bien espiritual de las Iglesias particulares, hemos recibido con atención la súplica presentada por nuestro venerable hermano Su Exc. Rev. Mons. Alexander Blandón, Obispo de la Diócesis de Inmaculada, quien, junto con su presbiterio y fieles, ha solicitado el traslado de la Sede Episcopal de dicha Iglesia particular desde la hasta ahora Catedral Diocesana de Inmaculada, al nuevo templo construido destinado a Cátedra.

Examinadas cuidadosamente las razones aducidas, y habiendo consultado al Dicasterio para los Obispos y a los Dicasterios competentes, nos ha parecido justo y oportuno proveer con solicitud a lo que más favorezca la edificación del Pueblo de Dios.

Por tanto, en virtud de la plenitud de nuestra potestad apostólica, y conforme a lo establecido por los sagrados cánones (cf. CIC, can. 372-373), por la presente declaramos, decretamos y establecemos:

  1. Que la Cátedra Episcopal de la Diócesis de Inmaculada, sea trasladada desde la Iglesia Catedral actual, al nuevo templo edificado, el cual, desde ahora, será la Iglesia Catedral de dicha diócesis, bajo el nombre de Catedral de la Inmaculada Concepción.

  2. Que la hasta ahora Catedral de la Inmaculada Concepción, en reconocimiento de su historia y valor espiritual, conserve el título y dignidad de Co-catedral, quedando bajo la especial protección y cuidado del Obispo diocesano, bajo el nombre Co-Catedral de Ntra. Sra. de los Ángeles.

  3. Que todo lo decretado en la presente Bula entre en vigor en el momento de su publicación por mandato apostólico.

Exhortamos a todos los fieles de esta amada Diócesis a acoger esta decisión con esperanza y alegría, viendo en ella un signo del caminar de la Iglesia que, dócil al Espíritu Santo, se renueva para servir mejor a Cristo y a los hermanos. Que este traslado sea ocasión de mayor unidad, fervor en la oración y crecimiento en la caridad, de modo que la nueva Catedral se convierta en verdadero corazón espiritual de la comunidad, fuente de gracia y casa abierta para todos.

Dado en Roma, Ciudad del Vaticano, junto a la tumba de San Pedro, a los cinco días del mes de setiembre, del año Santo de la esperanza, 2025, primero de nuestro pontificado.

 Pivs Pp

Pontifex Maximvs

Et ego,

 Mons. Ulises, Card. Prevost
Prefecto del Dicasterio para los Obispos